¿Qué es un pulidor?. Las funciones de un pulidor
El oficio de pulidor consiste en borrar todas las marcas, restos y gránulos que han quedado en la joya a lo largo de su elaboración. Interviene en momentos claves de la producción: prepara el sorporte metálico para recibir las piedras preciosas antes del engastado, y se ocupa del acabado final y brillante de la pieza ya terminada.
Dispone de una serie de técnicas químicas para tratar la superfiecio de la joya: baños, o herramientas. Tiene siempre un respeto absoluto por la joya que recibe, para no alterar de ninguna manera la pieza, para su limpieza utilizan hilos de algodón. Su trabajo consigue que la pieza esté lisa y brillante, desplegando así todo su brillo.
El perfil del pulidor
Debe ser minucioso, preciso y poder concentrarse para tratar las joyas que se le confían con máxima delicadeza. Es hábil manualmente y tiene buena vista. La paciencia es también una cualidad necesaria en este trabajo, ya que el manejo de las joyas puede ser largo y tedioso. Y como todos los demás oficios de la joyería, es mejor ser artístico y creativo en todo el proceso.
El pulidor tiene conocimientos sólidos en química, así como conocimientos técnicos de pulido y limpieza de joyas.
¿Cómo convertirse en pulidor?
La formación
A los 18 años se puede hacer un Curso de Artesanía y técnicas del Pulido de Joyas, suelen durar 2 años y el diploma es necesario para conseguir trabajo como tal. Además de la titulación, es importante la experiencia demostrable en la materia.
Perspectivas profesionales
El pulidor puede trabajar por cuenta ajena como asalariado y supervisar un taller de joyas, o bien, tener su taller propio, es decir gestionar su propio negocio como emprendedor.
El salario bruto inicial para este trabajo gira en torno a los 1.200 euros mensuales.

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